Esta actividad trata de hacer manualidades con los alumnos, para que luego se peguen todas las actividades hechas a un mural y así ver el trabajo hecho por toda la clase.
El mural se compone de dos partes:
En la primera parte el docente saldrá al patio acompañado/a de los alumnos/as para recoger hojas caídas de los árboles. Las hojas deben de ser de diferentes tipos, tamaños y colores para pegarlas en unos dibujos hechos por el docente. Estos dibujos concretamente son unos erizos y ardillas. A los erizos habrá que pegarles las hojas anteriormente recogidas y a las ardillas se les pintará el cuerpo y se les pegarán las hojas mencionadas anteriormente para que simulen el cuerpo y cola . Las figuras mencionadas estarán dibujadas por el maestro/a, facilitándoles a los niños/as la actividad de colorear y pegar.
Estas serían las ardillas una vez terminadas, después de que los niños y niñas coloreen el cuerpo y peguen las hojas con pegamento de barra.
Por otra parte mostraremos como quedarían los erizos terminados.
Para la segunda parte del mural los niños/as untarán sus manos en pintura de colores, los cuales deberán recordar al otoño. Se usarán colores como amarillo, rojo, marrón y naranja. Las manos untadas con la pintura serán pegadas en un folio, para que una vez seca la pintura se pueda dibujar un tallito en el medio y ramas a los laterales de dicho tallito. Con la intención de que simulen ser árboles.
Estos arbolitos hechos por el alumnado, una vez terminados serán pegados en el mural de toda la clase al lado de los erizos y ardillas para que se vea en conjunto todo el trabajo hecho por la clase.
Esta foto sería la segunda parte de la actividad del mural una vez terminada, quedando así juntar las manualidades propuestas en un mismo mural.